Recog? a Alex a las 16:00 horas en la escuela. Ten?amos un poco de hambre y paramos en un bar para tomar una ca?a y una tapa, en este caso era un montado de lomo con queso. En el televisor el equipo de Argentina jugaba contra el de Nigeria. En el bar un argentino, un nigeriano y el resto de Granada, pero por lo que se pod?a o?r creo que iban con Nigeria. A Alex, brasile?o, se le notaba un poco de tirria hacia los argentinos, pero como es payaso, la tirria era rid?cula y pat?tica. Aguantamos el primer tiempo en ese bar de dimensiones de una caja de cerillas y en el intermedio del partido nos dirigimos al encuentro de los argentinos.

Entramos en un bar bastante m?s grande que en el que hab?amos estado. En la barra apostados muchos argentinos, unos con camiseta y gorra del equipo, otros solo con la camiseta y otros sin nada. Una gran bandera de argentina colgaba de la barra y el nerviosismo se notaba, creo que no les gustaba como estaba jugando el equipo, y ya se sabe, ?qu? argentino no sabe de f?tbol de las alineaciones que hay que poner en cada momento? Ya desde el otro bar donde s?lo hab?a un argentino y ahora en este donde el n?mero de argentinos se hab?a multiplicado por veinte, cada vez que aparec?a en pantalla Maradona, vestido con un imponente traje, Alex gritaba: gordito. Lo que se ve?a en pantalla era eso, un tipo gordito y rechoncho, con barba y vestido de traje. Era cierto, pero a los argentinos no les gustaba un pelo. Estaban tan nerviosos, que no le daban importancia a las palabras de Alex, simplemente pasaron de ?l. As? pasamos un buen rato, nos tomamos unas ca?as y en este caso la tapa fue inexistente. ?Crisis?

Acabado el partido, donde al final Nigeria casi se la l?a a los argentinos, nos despedimos y fuimos a preparar el material para el cabaret. Alex hab?a llamado a un tal Manolo y hab?a confirmado que era verdad que hab?a cabaret y que se hab?a comprometido a ir, adem?s no como payaso sino como buf?n. Alex confes? que hac?a a?os que no sacaba de paseo a su buf?n, pero como s? que eso es mentira ya que lo saca cada vez que puede porque le mola mogoll?n, ni siquiera le hice caso. Entramos en la escuela en busca de material: una chaqueta rid?cula de color rosa, unas mallas negras apretadas, unos trozos de corcho, unas botas militares, una corona de rey y un cuervo de pl?stico aunque las plumas eras muy parecidas a las de verdad. As?, con todo ello metido en una mochila nos dirigimos al encuentro de Manolo. Llegamos a la Plaza de la Libertad y en breve lleg? una furgoneta de far?ndula. Manolo, un chaval de pelo largo moreno, se bajo de furgoneta, abri? la puerta de atr?s y baj? una bicicleta. Cuidar un momento la furgoneta, no venga la polic?a, que voy a buscar a un colega ? dijo. Y se march?. All? nos quedamos esperando mientras habl?bamos de nuestras cosas. A los veinte minutos lleg? Manolo con el colega, un chaval atl?tico de pelo corto y que Alex le llamaba Don Rat?n. Manolo meti? la bicicleta de nuevo en la furgoneta y le dijo al colega que ten?a que ir en la otra furgoneta que hab?a venido hac?a poco y que yo no hab?a visto llegar. Refunfu?ando un poco se fue a la otra furgoneta, aunque para quitarse un poco el enfado le dijo a Alex si pod?amos pasar por la Escuela para coger una maleta con material. C?mo no, le contest?. Y hacia all? nos dirigimos, furgoneta uno y furgoneta dos. En la furgoneta uno ?bamos: Manolo, Alex y yo. En la furgoneta dos iban: Don Rat?n, un chaval muy atl?tico con el pelo cortado al estilo mohicano que parec?a un gato andando, es decir, no pisaba sino que flotaba sobre el asfalto y una chica con unos grandes ojos azulados preciosos. Nos dirigimos hacia la escuela, Don Rat?n cogi? su maleta de material y nos dirigimos hacia un barrio a las afueras de Granada llamado Zubia. Manolo conduc?a, Alex al lado y yo detr?s sentado en una especie de sill?n e intentando que la bicicleta de Manolo no se me cayera encima. Menos m?s que conducen despacio y no hubo que lamentar desgracias de terminar con uno de los pedales en un ojo o en un agujero de la nariz. Llegamos sobre las 21:00 horas a Zubia, a una casa particular que desde fuera parec?a en ruinas. La puerta se encontraba abierta y en los alrededores hab?a una decena de furgonetas faranduleras, algunos coches, muchos perros sueltos y gente, mucha gente. Nos acercamos a la casa, entramos por una puerta de color verde y lo primero que vimos fue un mont?n de perros metidos en la piscina d?ndose un ba?o. La verdad que no hac?a nada de calor, pero creo que a ellos eso no les importaba mucho. Alex, Manolo y los otros dos chavales se metieron hacia la casa ya que ten?an que prepararse para actuar. Yo me qued? fuera y como siempre termin? jugando con los perros ya que no conoc?a a nadie y all? hab?a un mont?n de gente bebiendo y fumando sus canutillos. Algunos se presentaron y yo me present?, pero sin m?s. Hab?an montado un escenario peque?o con una tela negra cogida con una cuerda entre dos columnas. Tras la tela se encontraba un DJ y un grupo de m?sica Reggae. Se supone que primero iba el espect?culo de cabaret y despu?s el concierto. Como se hizo tarde, prefirieron empezar con el concierto que genera m?s ruido y seguidamente el cabaret. Pas? al interior de la casa, una planta baja con dos habitaciones, un cuarto de ba?o, una cocina grande y un comedor unido a la cocina, todo unido a la planta superior de la casa mediante una escalera de caracol. En el sal?n pod?amos ser unas treinta personas, bebiendo, fumando, riendo, haciendo malabares e incluso bailando la danza del vientre. Cuando acab? el concierto de Reggae comenz? el cabaret. Por aquel escenario improvisado pasaron: payasos, bufones, cuenta cuentos, malabaristas y danzarines. Los payasos hicieron de presentadores y dieron paso actuaciones de la danza del vientre que se mezclaban con imitaciones de payasos. Pantomimas sobre los toros. Cuenta cuentos generados a partir de palabras vociferadas por el p?blico. Un malabarista comi?ndose un globo para m?s tarde hacer malabares con un plato, otro malabarista ejecutando su ejercicio con sombreros y otros utensilios y Alex con su buf?n pinchando y malmetiendo en todas las actuaciones. Nos lo est?bamos pasando bomba. A media noche, empezaron a aparecer platos de macarrones que fueron pasando de mano en mano para que la gente no decayera. Y a eso de la 1:00 de la ma?ana o quiz? m?s, apareci? la polic?a. Hab?a sido avisada por esc?ndalo p?blico y ven?a a multar al propietario de la finca. Creo que fue el mejor "sketch" de la noche. Aquellos dos polic?as intentando buscar al culpable de todo para poder multar y todo lo que aparec?a a hablar con ellos era gente m?s o menos perjudicada, es decir, bastante borrachos como para dar seriedad al hecho. Al final todo qued? en una amenaza, pero tuvimos que cortar la juerga o bien se plante? el poner un bote en la puerta para que la gente fuese dejando pasta para la posible multa en el caso de seguir con la juerga. Creo que este segundo planteamiento no tuvo adeptos, as? que terminamos unas cincuenta o sesenta personas metidos en la cocina fumando, bebiendo, riendo y de vez en cuando saliendo a la calle a tomar un poco de ox?geno que era lo que faltaba en aquel espacio. Fuera se quedaron algunos haciendo una barbacoa de pollo y alguna que otra costilla. Lo s? porque de vez en cuando Alex ven?a con los morros llenos de grasilla. Al final, bastante cansado, le dije a Alex que nos pir?semos, que aprovech?semos si alguien iba a Granada para irnos con el ya que Manolo era el due?o de la casa y me ve?a durmiendo con los perros en el suelo. Pudimos unirnos a un amigo de Manolo que nos dej? en Granada. ?Cuando llegamos a casa de Alex, ni me quit? la ropa, llevaba casi veinticuatro horas despierto y no me acordaba cual era mi nombre. Lo siguiente que recuerdo es ir al servicio a mear y encontrarme a una de las inquilinas de la casa que ten?a la misma intenci?n. Me vio y se dio la vuelta. Por lo menos me dijo buenos d?as. Lo siguiente fue despertar a Alex, preparar el petate y bajar a desayunar. Dicho y hecho. Desayunamos en una terraza, los perros nos rodeaban, los hab?an dejado atados a las vallas que cerraban las mesas de la terraza y estos intentado jugar, las hab?an movido de su sitio. Si no te gustan los perros Granada es un mal sitio para pasear. Bueno, al final me desped? de Alex, cog? mi coche direcci?n a Madrid y pens?: co?o, voy a intentar comer con mi colega Santos. Le hice una llamada de tel?fono y termin? el viaje de la mejor forma posible: comiendo un cocido madrile?o con todas sus cosas, un flan de postre y un chupito de Chivas. Alguien da m?s.

Lo que me qued? m?s marcado de este fin de semana es todo lo que se puede hacer con poco, y c?mo se puede poner en pr?ctica y aprovechar todo aquello que recibimos en los talleres que hacemos a lo largo de nuestra vida y que vamos acumulando como un mueble que acumula polvo y que nunca, no se si por temor o bien porque no encontramos la gente adecuada o simplemente porque no nos da la gana, mostramos m?s all? de nuestra imaginaci?n. Hay momentos en los que es necesario darse una vuelta para buscar, ver, sentir y o?r todo lo que nos rodea, y si tienes suerte, participar.?


Publicado por JsJFrog @ 19:30  | Escritura votar
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