Acabado el rodaje, pongo los pies sobre la tierra. Aparco las ensoñaciones sobre si carne o pescado y tomo un descanso para seguir reflexionando sobre los motivos que tengo para seguir escribiendo mi destino.

Lo primero que asalta mi realidad es el curioso caso del arroz con bogavante. Podríamos pensar que sí vamos a una arrocería con más o menos nombre donde seguramente tendremos que soltar del ala unos 20 o 30 euros por persona, sólo el plato, ahora súmale el resto de la comanda, comprobarás que sí, que posiblemente está muy rico, pero seguro que no tiene nada que ver con el que yo me comí ayer en la magnífica compañía de los Reyes de las Tierras Medias del Restón y sus enanos saltarines, aunque uno de ellos creo que pronto mostrará el gen bufón.

La calidad de un plato no reside en el precio, el lugar o el sabor, que seguro que en una arrocería con nombre todos estos factores estarán elevados al infinito, sino en con quién te comes esos manjares y yo tengo la suerte de tener muy buena compañía que además atesoran muy buenos vinos.

Y para degustar algo de muy buena música como postre, qué seguro que tampoco lo encuentras en una arrocería con nombre, volamos al siglo XI, a los poetas arabigoandaluces, a Sevilla, al deseo de ver a la mujer amada y el sufrimiento que produce tal deseo:


TE HE VISTO (poema de Al Mutamid de Sevilla)

Te he visto en mi lecho,

Y era como si tu brazo mullido fuese mi almohada;

Era como si me abrazases, y sintieses

El amor y el desvelo que yo siento;

Era como si te besase los labios, la nuca,

Las mejillas y lograse mi deseo.

¡Por tu amor! Si no me visitase tu imagen,

En sueños, a intervalos, no dormiría más.


El maestro Morente tomó estos versos y les dio su visión, su creatividad, escribió su destino:

Enrique Morente

En un sueño viniste

Pulsa y difrútalo

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A fecha de hoy, cuando aún sentimos la marcha del maestro, Los Evangelistas le rinden homenaje:

Los Evangelistas

En un sueño viniste

Pulsa y difrútalo

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La letra de la canción dice:

EN UN SUEÑO VINISTE (Los Evangelistas)

En un sueño viniste

a mi cama,

parecía que tu suave brazo

de almohada me sirvio,

parecía que me abrazabas

que sufrimos del amor y el desvelo,

parecía que.....

parecía que.....

parecía que....

Te besé en los labios,

los ojos, las mejillas y las manos

y que logré

mi proposito.

Por amor tuyo

si no me visitara tu imagen nocturna

jamás podría conocer el sabor del sueño

lo juro........


Publicado por JsJFrog @ 14:51  | M?sica votar
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