Hoy día de San Valentín, para mí, un día como otro cualquiera si no fuera porque me he preguntado: ¿Quién soy?

Sin perder un minuto, a eso de la nueve de la mañana, he consultado a una amiga que me ha remitido un correo electrónico hace escasos minutos. Contenía unas explicaciones sobre mí, en base a no sé qué arte llamado numerología pitagórica. Para ser más exacto, me ha dicho que en esencia, soy: compasivo, meticuloso, soñador, poco práctico pero que lo disimulo bastante bien y selectivo con la gente que me rodea, de la cual, me importa un pepino su opinión. Todo esto, de buen rollo. De mal rollo, a saber: ostentoso, inconformista, frustrado, materialista, vanidoso, avaricioso, tenso, de energía bloqueada, sin intereses ni objetivos ni intuición y, además, me creo superior. Vamos, toda una joya.

Continúa explicando en el correo que, en resumen, tengo una buena relación con el Cosmos, en estado de relajación puedo pasar de comerme la cabeza porque el dinero me llega solo y sin buscarlo, soy un idealista que fluye por la vida y tengo una importante conexión con Dios. Aquí, ya quería verme muerto, este soy yo por dentro. Yo, conmigo mismo.

Pero aún hay más. ¿Y de cara al resto del mundo? Mi colega escribe: de buen rollo soy a ojos del resto: atractivo, sensual, aventurero, adaptable a todas la situaciones, curioso, viajero, cortés, con cierto ángel para la literatura, con una facilidad pasmosa para el aprendizaje y con un sentido libre de la experimentación. Ordenado y con una asombrosa recuperación a los golpes duros de la vida. Buen publicista y buen actor clásico, simpático y, además, con un cierto odio por la rutina. Pero continúa, que de mal rollo soy: vicioso, irresponsable, inestable, disperso, indiferente, esclavo de los hábitos del cuerpo, con desgana para el trabajo, hipercrítico, falto de ética, flojo y con miedo a enseñar a los demás. Y cómo colofón a estas maravillosas virtudes, poseo una desmedida pasión por el libertinaje. Leído lo cual, ahora entiendo muchas, muchas, muchas cosas.

Sigue diciendo: en resumen, te muestras a los demás como un tipo que adora explorar, experimentar, conocer cosas nuevas: lugares, ideas, personas, emociones, sentimientos, relaciones, trabajos y un largo etcétera. Y con estas mismas palabras escritas en el correo me dijo: “Vamos, eres todo un buscador de la Libertad”, en mayúsculas la primera letra. Acojona. También me comentó que sentirme bien física y mentalmente, beneficia mi equilibrio interno y que, en mi faceta de superhéroe (esto es coña), si sufro daño físico se traslada inmediatamente a mi estado interno y me desestabiliza totalmente, vamos, que salen todas y cada una de las virtudes que la numerología establece para mi estado de mal rollo. C.A.G.A.T.E. Aunque también me ha dicho que es reparable. Menos mal.

Ella, sigue y sigue. Si le llego a consultar por mis ancestros, no sé qué hubiera pasado. Dice: de fábrica, es decir, de nacimiento, vienes con unas cualidades que no has tenido que adquirir o trabajar, un dominio perfecto de la parte física de tu cuerpo (no dice nada de la mental, miedito), así como un buen dominio de tu propio mundo, siendo un excelente maestro para la enseñanza.

Acaba escribiendo: tu objetivo en la vida es la de llegar a tener una mente clara, objetiva, organizada y práctica, pero por otro lado, llegar a ser servicial en el amor. Aquí, es cuando caí muerto y dije: sí, sí, sí. Viva la numerología pitagórica y viva el sexo. Y contesté vía correo electrónico a mi colega: gracias cielo, tu explicación a sido clara, objetiva, bastante bien organizada en su contenido y, sobre todo, muy práctica. Por cierto, ¿te puedo invitar a unas cañas como pago por tu amabilidad y después irnos a mi casa para hacer el amor durante toda la noche? 

Ya metidos en harina, me veo en la obligación de aumentar un poco más la información remitida por mi colega y decir que: Bill Gates tiene el mismo número significativo que el mío, pero no la misma pasta. Un rasgo característico que nos distingue aparece siempre con la frase “no quiero discutir”, hecho seguido de una posesión infernal que hace que se produzca una de las mayores discusiones del último siglo. Pero es de ley decir que muchas de las discusiones se producen porque somos muy honrados y directos, dando poco valor a la discusión en plan, pelillos a la mar y nos tomamos unas cañas hasta reventar. Otra fuerte característica viene de la mano de las ideas, tenemos muchas y muy buenas, pero se quedan en la cabeza almacenadas, ya que siempre pensamos que, si no las podemos hacer perfectas, mejor no hacerlas. Y mueren. Esto hace que nuestra mente trabaje a marchas forzadas llevándonos a veces al delirio y al consumo de tóxicos como válvula de escape. Sinceramente, prefiero el sexo, aunque recomiendan y recomiendo llevar un diario para dar rienda suelta a todo eso que hierve en la sesera.

En fin…..demos a San Valentín un momento de gloria y dejemos que en este día tan señalado para algunos, suene KillSonik, a mí, me para la mente.

--

KillSonik
Where the River Runs Black
Pulsa y difrútalo
(cLiCk en la foto)
Enlace directo para móvil
Reproducir en el Blog

Tags: KillSonik, Where the River Runs B, Moombahton, Numerología Pitagórica, Numerología

Publicado por JsJFrog @ 14:30  | Escritura votar
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios