Hombre, campo mecido por el viento, máquina, atardecer y la guitarra de Govi susurrando. Coctel perfecto para oír la llamada de vuelta a mi mundo, en el que creo y confío. A instantes de entrar, echo la vista atrás por si me he dejado olvidado algo y lejos de convertirme en estatua de sal veo un árbol con las raíces agarradas fuertemente a la tierra. En su corteza grabada profunda la palabra decepción. Mientras el Rtronco arde entre gritos de silencio, cierro los ojos y oigo acordes de ensueño que me hacen viajar hasta las frías ramas del árbol donde, al abrir los ojos, me encuentro sentado. Veo el tronco arder y siento el silencio de los gritos y medito sobre el fuego el por qué mi corazón no encuentra decepción solo indiferencia. Miro el árbol ardiendo desde sus gélidas ramas mientra Govi sigue hablándome en acordes y pienso en el beneficio emocional que puede existir al vivir en un mundo indiferente. Sé la respuesta. Cierro los ojos nuevamente y me imagino sentado a la orilla de tus ojos mientras me parten el corazón. Luceros incandescentes en rojo fuego inundados de olas de tristeza e incredulidad. Sé la respuesta. Govi continua, abro los ojos y el árbol sigue ardiendo pero sus raíces siguen fuertes agarradas a la tierra. Sueño despierto y siento como el viento intenta escapar de aquello que no quiere azotar y decide viajar a las estrellas una y otra vez para olvidar, y sé la respuesta. No me he dejado nada olvidado salvo la decepción. Ya puedo irme indiferente. 


Publicado por JsJFrog @ 21:55  | Escritura votar
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