Hay días en los que me pregunto si no vivimos afectados por un Síndrome de Estocolmo televisivo constante y así nos conformamos con el "mal menor".

No sé, de verdad, qué es lo bueno de "El Príncipe". Que no sea peor o igual de malo que los últimos malos estrenos, no lo convierte siquiera en una ficción interesante. 

Salvo Coronado que hace gala de veteranía y buen oficio, el resto de los actores son papel pintado. Álex González no da la talla ni como jefe de policía ni como actor para este encargo. No es su sitio ahora. En diez años, quizás. Y a Rubén Cortada le faltan muchas tablas. 
Que son guapos y fotogénicos, OK, pero no son gente para sostener una ficción. Y hay actores guapos, con más talento, aunque estén menos de moda.

Las tramas trasladan un modelo costumbrista, estirado y romanticón en un marco atípico, Ceuta, pero el marco no se funde ni con la historia ni con los actores. Cada uno va por su lado. 

Y lo digo porque me parece genial que las ficciones tengan público para que técnicos, actores y guionistas tengan trabajo. Pero el éxito numérico no es sinónimo de logro ficcional. ¿Que es lo que hay? Sin duda. Pero tal y como está "lo que hay", la sensación es que seguimos girando sobre un mismo punto, y esto no hay dinero, público, guapos ni rating que lo solucione.

Por Gustavo Palacios
Fuente: Gustavo Palacios/Facebook

El Príncipe


Tags: El Príncipe, Series, Gustavo Palacios, José Coronado, Ficción TV

Publicado por JsJFrog @ 10:51  | Series votar
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