Piel y hueso, con un código de barras tatuado en la parte trasera del cuello que identifica la clase: bebé supersónico. Viene equipado con un microprocesador que es capaz de ejecutar a gran velocidad cientos de registros, aunque a un bajo, casi nulo, nivel de lenguaje. Hay que restringir su accesibilidad a todo objeto circundante a su hábitat. Dichos objetos son susceptibles de ser devorados, machacados, descompuestos en elementos infinitesimales o deglutidos. No necesita zócalo de instalación, aunque se recomienda establecer un espacio controlado a un nivel máximo de seguridad. En ocasiones se puede volver muy volátil. Su actuar parece superar con creces los límites de la percepción tridimensional y la utilización de de cinco sentidos, lo que parece ser le confiriere una inteligencia muy desarrollada. No hay nada que temer, de momento es inteligencia artificial en proceso de aprendizaje. La simple pillada del dedo de una mano o una caída a diferente altura, y se acurrucará en el regazo más próximo, envuelto en un inconsolable llanto hasta desgastar las baterías, cerrará los ojos y será el momento de dejarlo en recarga. Pero ojo, el proceso de aprendizaje es supersónico.


Tags: ultimodia03, bebés, desarrollo, inteligencia

Publicado por JsJFrog @ 10:17  | Escritura votar
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios