Esta noche no he podido dormir. Sería el calor o sería la locomotora de las ideas a toda máquina. Me he pasado toda la noche con lápiz y papel entre las manos. En mi cabeza aparecían y desaparecían los personajes a velocidades supersónicas. Lo veía entre bostezos. Lo sentía en los poros de la piel. Era el cortometraje que siempre había imaginado escribir. Nunca he tenido el carácter necesario para dirigir y me conformo con la escritura. Entre neblinas aparecen unos tipos apoderándose del dinero de una caja fuerte de un banco. Lo extraño es que van bien vestidos, de traje y corbata y muy bien peinados. No falta gomina ni sobra guante blanco. Los tipos, después del expolio, terminaban reunidos con otros tipos de igual porte que habían sustraído dinero de otras cajas de otros bancos, incluso algunos se habían atrevido con el cepillo de a alguna iglesia mal custodiada y con los donativos de alguna ONG. Miles, millones de euros eran borrados. Aparecían, entre mis ideas, de izquierda a derecha como en una fotografía, tipos con grabadoras, teléfonos móviles, cámaras y micrófonos. Se mezclaban entre los ladrones en la misma habitación, hablaban entre ellos, se ofuscaban y gritaban a voces, para ser escrupulosamente grabados y diseminados como el maldito polen, que era inaudito. Qué clase de decencia se inculca a la ciudadanía si se pretende pasar por alto el robo de 79 euros. No se puede permitir que el peso de la ley no recaiga sobre el culpable. ¿Indulto? Jamás. Todo el mundo se sentiría legitimado para robar 79 euros. Hecatombe. Escribí durante horas intentando conformar la idea de justicia y pasar por el patíbulo al ratero. Caí rendido, no sé cuándo ni cómo. Al abrir los ojos, me encuentro tumbado en el sillón del salón, sin rastro de hoja alguna escrita alrededor mío. Decepción. Llevo mucho tiempo soñando. Alegría, creo que tengo la idea, en cuanto desayune, me pongo a escribir. Al acercarme a poner el desayuno, ¡mierda! en la primera página del periódico: El condenado a cárcel por roban 79 euros:” estoy acojonado”.


Tags: jsjFrog, Realidad, Impunidad

Publicado por JsJFrog @ 14:51  | Escritura votar
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios